Escribirle a un extraño

José Palacios Restrepo
2 min readOct 15, 2020

Por: José Daniel Palacios Restrepo

Podría ser raro, claro. En un mundo donde los extraños son tan peligrosos, donde cualquiera podría terminar por ser otra persona que no era cuando la conocimos. Un mundo donde los extraños son, en definitiva, la última opción para socializar.

Cuando pensé en escribir -a un extraño-, pensé también en todas las cosas que podría decir. Por estos días estuve escuchando a Carolina Sanín hablando sobre Ulises y La Odisea, donde ella afirmaba que Odiseo y Ulises, eran uno solo, pero también eran todos los hombres. En esos clásicos de la literatura que, les confieso, no he podido analizar del todo, encontré mi gran respuesta sobre qué debería escribir aquí.

Entendí, durante estos días, la gran posibilidad que existe en escribirle a un extraño, casi como yo les escribo hoy, sin saber realmente quién podría leerme, o si alguien al menos abrirá ese link extraño. Pero “esa es la gracia”, como dijo Sara que alguien alguna vez le había recomendado.

“Esa es la gracia”, entonces. Por eso estoy aquí. Pero volvamos a lo que estaba diciendo:la gran posibilidad de escribirle a un extraño.

Cuando los amigos que aceptaron mi invitación empiecen a este viaje conmigo, se enfrentarán a una lista de ejercicios creativos. Tres en total. En cada uno les contaré formas de escribir una carta y no morir en el intento, con técnicas que son las que yo uso, las que me interesan y las que creo que otros podrían usar para escribir sus textos.

Mientras escriben, como yo en este momento, les sugeriré tener su mente llena de otras cosas: ver una película, escuchar una canción, observar un atardecer. En fin, hacer cualquier cosa diferente a pensar solamente en qué escribir. A veces, el mejor ejercicio de la creatividad es la vida misma, con sus detalles, sus rutinas aburridas y sus sucesos inesperados.

Me prometí escribir un mensaje corto, que intentara explicar por qué los invito con tanta insistencia a Cartas secretas, pero terminaré por decir solo esto:

Así como Odiseo, cada uno de nosotros somos también todos los hombres, pero hace falta un detalle: al ser cada uno la representación de todos los demás, quiere decir que cuando escribimos, le estamos escribiendo también a ellos, a todos los otros que no conocemos.

Yo creo que también al escribirle a un extraño podría parecer que uno está hablando con uno mismo, pero “esa es la gracia”.

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José Palacios Restrepo

Soy un inconforme buena gente. Escritor en todas mis facetas y curioso en mis tiempos libres.